Martes 30 Mayo 2017

El ejiao, una exótica gelatina medicinal, hecha con piel de burro, la clave del misterio

En Egipto, lo que disparó la alerta fueron los cadáveres de 250 burros que aparecieron desollados bajo el sol, el año pasado, después de que habían sido robados y reportados desaparecidos apenas unos días antes.

La policía del Atlántico, una provincia ubicada en el norte del país, señaló que investiga varios casos de desaparición de asnos que terminaron de la misma manera que sus primos africanos en los últimos meses: despellejados y con signos de maltrato.

E indagan sobre el caso de otros 600 burros que se esfumaron de los campos este mes de febrero.

"Estos casos se repiten en Egipto, Sudáfrica, Tanzania y otros países, y es grave porque para muchas comunidades estos animales son sus vehículos y medios de subsistencia", le dijo a BBC Mundo Alex Meyer, jefe de Programas de Donkey Sanctuary, entidad de Reino Unido que se dedica a la protección de la especie.

"Es como si de la noche a la mañana, valga la comparación, a toda una ciudad le quitaran sus carros. Los burros son fundamentales para el transporte y la producción económica dentro de las comunidades más aisladas del planeta".

Entonces, además de la lucha para evitar la cacería ilegal del rinoceronte por sus cuernos y del elefante por sus colmillos, ¿tenemos que comenzar a preocuparnos por la piel de los burros?

Anualmente se venden de forma legal 1,8 millones de ejemplares de burro, según un reporte publicado en enero por la organización británica. Pero la demanda, según señalan los expertos, estaría cercana a los 4 millones por año. Otros estiman que podría llegar incluso a los 10 millones.

"Esa cifra es insostenible y pone en riesgo no solo a la especie, sino la utilidad que presta a millones de personas alrededor del mundo", explicó Meyer.

Pero, ¿qué es lo que causa este aumento de la demanda? La respuesta hay que buscarla en China.

Gelatina de burro

El ejiao, una exótica gelatina medicinal, parece ser la clave del misterio.

La piel del burro, además de ser "tan blanda por fuera que se diría todo de algodón, que no lleva huesos", como lo describió Juan Ramón Jiménez en su famosa obra "Platero y yo", también contiene gelatina.

Y esa sustancia, que se extrae al hervir la piel, es fundamental para crear una droga cuyas propiedades medicinales han sido utilizadas hasta por los emperadores en China y que se conoce como ejiao.

Según explica la presidenta del Registro de Hierbas de la Medicina China, Emma Farrant, se conoce como un "tónico de la sangre" en el contexto de las prácticas orientales tradicionales y se usa para tratar condiciones como anemia, dolores menstruales o tos severa.

"El Colla Corii Asini o Ejiao puede reducir el proceso de envejecimiento mediante la mejora de la actividad antioxidante, la eliminación de radicales libres y la modulación de la expresión génica en relación al envejecimiento", asegura Dongliang Wang, especialista farmacéutica de la Universidad de Shandong, en un documento enviado a BBC Mundo.

Sin embargo, muchos expertos médicos cuestionan su real eficacia.

BBC Mundo

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