Miércoles 29 Marzo 2017

¿Del Watergate al Trumpgate?; es posible, informe sobre la investigación por hackeo

El caso Watergate, que provocó la única dimisión en la historia de un presidente de Estados Unidos, se refiere a la entrada ilegal de cinco personas en el cuartel general del partido Demócrata el 17 de junio de 1972, ubicado en el edificio Watergate -y de ahí su nombre- en Washington D.C.

En este caso la prensa jugó un papel decisivo. Concretamente dos periodistas del diario Washington Post - Bob Woodward y Jonathan Bernstein- publicaron en agosto de 1972 la noticia de que el intento de robo en la sede demócrata en el edificio Watergate había sido pagada con fondos provenientes de CREEP.

Durante muchos meses el Washington Post publicó en solitario notas adelantándose a las investigaciones judiciales y del Senado, por lo que el periódico estuvo bajo una gran presión. A la fuente de Woodward y Bernstein se la conoció como Garganta profunda. Treinta años más tarde de estallar el escándalo se hizo público el nombre verdadero de la fuente: Mark Felt, un director adjunto del FBI.

El 8 de agosto de 1974, dos años después de que el grupo de cinco hombres hubiera asaltado la sede demócrata en el edificio Watergate, el presidente Nixon dimitió dejando su puesto al vicepresidente Ford.

En su discurso de renuncia Nixon dijo que prefería dejar paso a un proceso de "curación" de la sociedad estadounidense, en vez de dejar que el proceso legal siguiera su curso hasta el final. Siempre sostuvo que se consideraba un "luchador".

Nixon ha sido el único presidente de Estados Unidos que ha dimitido.

En el actual caso sobre la elección de Donal Trump hay situación similares pero con otros protagonistas, veamos:

FBI y 5 agencias investigan si el Kremlin dio dinero a la campaña de Trump

Por Peter Stone y Greg Gordon / McClatchy Washington Bureau

El FBI y otras cinco agencias policiales y de inteligencia han colaborado durante meses en una investigación sobre los intentos de Rusia de influir sobre las elecciones presidenciales del noviembre pasado, incluido si dinero del Kremlin benefició en secreto al ahora presidente electo Donald Trump, dijeron dos personas familiarizadas con el asunto.

Las agencias que participan en la investigación son el FBI, la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional, el Departamento de Justicia, la Red de Operaciones contra Delitos Financieros del Departamento del Tesoro y representantes del director de inteligencia nacional, dijeron las fuentes.

Los investigadores estudian cómo el Kremlin puede haber movido dinero para ayudar en secreto a que Trump ganara, dijeron las fuentes. Una de las alegaciones contempla si un sistema que normalmente se usa para pagar a pensionistas rusoamericanos se usó para pagar a algún hacker de correos electrónicos en Estados Unidos, o para entregar dinero a intermediarios, que entonces hubieran pagado a los hackers, dijeron las dos fuentes.

El grupo de trabajo informal comenzó a explorar una posible interferencia rusa la primavera pasada, mucho antes que el FBI recibiera información de un ex oficial de inteligencia británico contratado para desarrollar investigaciones no verificadas y políticamente dañinas sobre Trump, según las fuentes, quienes hablaron a condición de no ser identificadas debido a la naturaleza sensible de la pesquisa.

El 6 de enero, el director de inteligencia nacional entregó un informe desclasificado que concluyó que el presidente ruso Vladimir Putin había ordenado lanzar una campaña de influencia para “socavar la fe en el proceso democrático estadounidense”, dañar las perspectivas electorales de Hillary Clinton e impulsar las de Trump. La campaña incluyó el hackeo de los correos electrónicos de personalidades demócratas y noticias falsas distribuidas por fuentes rusas.

Trump, que asumirá el cargo este viernes, ha dicho que cree que Rusia participó en el hackeo y ha calificado de “una cacería de brujas política” y “un invento total” las alegaciones de que él o sus asociados estuvieron involucrados en el asunto.

Trump no ha dicho si mantendrá en su cargo al director del FBI, James Comey. El resto de los jefes de inteligencia y otras agencias policiales nombrados por Trump heredarán la investigación, cuyo resultado pudiera tener consecuencias nacionales e internacionales.

El equipo de transición de Trump no respondió a una solicitud de comentario sobre la investigación.

Investigan quién financió el hackeo

Una misión clave del grupo ha sido examinar quién financió el hackeo de los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata y del presidente de la campaña de Clinton, John Podesta. El grupo de transparencia WikiLeaks, con sede en Londres, publicó los correos el verano pasado y en octubre.

El grupo de trabajo estudia las actividades de varios estadounidenses afiliados con la campaña de Trump o su imperio empresarial, y de varios individuos en Rusia y otras antiguas repúblicas soviéticas con relaciones similares, dijeron las fuentes

Las agencias de inteligencia estadounidenses no solo han sido unánimes en culpar a Rusia de la penetración de las computadoras del Comité Nacional Demócrata, sino que también han llegado a la conclusión de que la filtración y diseminación de miles de correos de directivos demócratas de alto rango, algunos de los cuales provocaron dolores de cabeza a la campaña de Clinton, tuvieron por objeto ayudar a ganar a Trump.

El presidente electo y los legisladores republicanos han dicho que creen que Rusia interfirió en las elecciones, pero que esas acciones no afectaron el resultado. Sin embargo, la senadora Dianne Feinstein, demócrata por California y ex presidenta de la Comisión de Inteligencia del Senado, dijo el domingo en el programa de televisión Meet the Press, de la cadena NBC, que cree que las tácticas de Rusia alteraron el resultado de las elecciones.

La Comisión de Inteligencia del Senado ha iniciado su propia investigación sobre la implicación de Rusia en la campaña. La comisión tiene autoridad para emitir citatorios.

Por su parte, el director del FBI se negó en una reciente audiencia en el Senado a comentar sobre si su agencia estaba investigando el hackeo de la campaña con el fin de emitir cargos penales. Portavoces del FBI, el Departamento de Justicia y el director de inteligencia nacional declinaron comentar.

Grabación da comienzo a la investigación

La BBC reportó la semana pasada que la investigación conjunta se inició cuando la CIA conoció la primavera pasada, a través de un aliado en el Báltico, de la existencia de una grabación que indicaba que el gobierno ruso estaba planeando canalizar fondos para influir sobre las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

Otra fuente de información fue el ex oficial de inteligencia británico Christopher Steele, quien fue contratado por un cliente republicano y después un demócrata para recopilar información sobre Trump. A principios del verano pasado, Steele se alarmó con la información que estaba recibiendo de una red de fuentes rusas que describían una maraña de relaciones de negocios de Trump con rusos adinerados y supuestos nexos políticos con el Kremlin, según dos personas que lo conocen. Estas fuentes también pidieron no ser identificadas debido a lo sensible del asunto.

Los informes de Steele también alegaron que los consulados rusos en Nueva York, Washington y Miami se usaron para entregar “decenas de miles de dólares” a agentes contratados por el Kremlin usando nombres ficticios para hacerse pasar por pensionados rusoamericanos legítimos. Ese “ardid” se creó para dar a Rusia la oportunidad de una “negación plausible”, sugirieron los informes de Steele. Rusia no tiene consulado en Miami.

Steele, quien ha trabajado con el FBI y goza de consideración, entregó información a esa agencia en julio y septiembre que sugería la existencia de colusión entre personas cercanas a Trump y Moscú en el hackeo de las computadoras del Comité Nacional de Demócratas, dijeron. Al final, Steele se reunió en Italia con un funcionario del FBI para compartir más información que alegaba que un alto directivo de la campaña de Trump sabía del hackeo desde junio pasado, dijeron las fuentes. Aproximadamente un mes después de las elecciones, el senador John McCain, republicano por Arizona, dio al director del FBI una copia de una compilación de 35 páginas de los informes de Steele.

Las empresa estadounidense de medios digitales BuzzFeed publicó en línea las 35 páginas de alegaciones, reconociendo a la vez que en los reportes había errores obvios y el contenido no estaba verificado. Varias organizaciones noticiosas, incluida McClatchy, tenían el documento desde antes pero no lo publicaron por la falta de verificación de las alegaciones.

Trump califica los informes de “tonterías” y “basuras”

Trump y Putin han calificado de “noticias falsas” los informes de Steele. El 11 de enero, en su única conferencia de prensa como presidente electo, Trump desestimó los informes, calificándolos de “tonterías” y “basura”. El martes, Putin acusó a funcionarios del gobierno del presidente Barack Obama de tratar de socavar la “legitimidad” de Trump, sugiriendo que la Casa Blanca había dado a conocer el informe de Steele. El presidente ruso dijo que los que habían preparado el informe eran “peores que las prostitutas”.

El grupo de trabajo ha tratado la información de Steele como información de inteligencia no verificada porque la mayor parte vino de supuestas filtraciones del Kremlin y virtualmente todos los datos son en extremo difíciles de corroborar, dijeron personas familiarizadas con la investigación.

La BBC reportó que el FBI había obtenido una orden judicial el 15 de octubre del Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA) que da acceso a los investigadores a registros bancarios y de otro tipo sobre pagos y transferencia de fondos potenciales relacionadas con Rusia. Una de las fuentes de McClatchy confirmo el informe.

Susan Hennessey, antigua abogada de la Agencia de Seguridad Nacional que ahora trabaja en la Brookings Institution, dijo que no tenía conocimiento de que se hubiera emitido una orden judicial a tenor con la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera. Sin embargo, subrayó que tales órdenes se emiten solamente si los investigadores pueden demostrar la existencia de “causa probable” de que se ha cometido un delito y la información en los reportes de Steele no podía cumplir esa exigencia.

“Si, de hecho, las agencias policiales han obtenido una orden judicial del FISA, eso es una señal de que hay otras evidencias además [de la información de Steele]”, dijo Hennessey.

Reunión no confirmada en Praga

Un acontecimiento que los informes de Steele describieron a partir de varias fuentes era una reunión en Praga a finales del verano entre representantes del gobierno ruso y Michael Cohen, abogado de la Organización Trump, la amplia operación empresarial del presidente electo. Pero el FBI no ha podido establecer que Cohen estuvo en Praga en ese momento, dijeron las dos fuentes familiarizadas con el grupo de trabajo.

Cohen dice que nunca ha viajado a la República Checa, aunque declaró al diario The Wall Street Journal que visitó ese país en el 2001.

Durante meses, Trump se ha expresado positivamente sobre Putin. A principios de enero, dijo en Twitter que “sólo los estúpidos o los tontos” pensarían que es negativo tener buenas relaciones con Rusia.

“Cuando yo sea presidente, Rusia nos respetará mucho más que ahora y los dos países quizás trabajen juntos para solucionar algunos de los grandes problemas que afectan al MUNDO”, tuiteó Trump la semana pasada.

Durante la campaña presidencial en julio, Trump mostró ignorancia de que separatistas respaldados por Rusia habían invadido Crimea, en el oeste de Ucrania, en el 2014, y exhortó a Rusia a robar y revelar miles de correos electrónicos que Clinton nunca dio a conocer después de usar un servidor informático privado cuando fue secretaria de Estado entre el 2009 y el 2013.

En la Convención Nacional Republicana en Cleveland en julio pasado, personas de la campaña de Trump lograron modificar la plataforma del Partido Republicano para debilitar una cláusula que pedía más apoyo militar al gobierno de Ucrania para defenderse de la incursión en Crimea respaldada por Rusia.

viaradio

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