Martes 19 Septiembre 2017

Mundo científico. Crean un virus que ataca células cancerosas sin dañar las sanas

Está diseñado para destruir tumores de manera selectiva

Un virus diseñado para destruir células cancerosas y ser inofensivo para las células sanas ha demostrado su eficacia y seguridad en experimentos realizados con cultivos celulares y con ratones. Si estos resultados se confirman en un futuro en personas, el virus podría convertirse en un tratamiento útil para cánceres que hoy día tienen mal pronóstico.

La investigación, presentada ayer en la publicación electrónica Nature Communications, ha estado liderada por el instituto Idibaps del hospital Clínic y el Institut de Recerca Biomèdica (IRB) de Barcelona.

El virus, de la familia de los adenovirus, tiene la capacidad de entrar en muchos tipos distintos de células. Pero ha sido modificado genéticamente para que sólo pueda multiplicarse en las células cancerosas. Así, cuando entra en una célula sana, no le causa ningún daño. En cambio, cuando entra en una célula tumoral, produce una gran cantidad de nuevos virus en un proceso que causa la destrucción de la célula.

Estos nuevos virus infectan las células vecinas, también cancerosas, que son destruidas a su vez. “Se produce un efecto cascada que amplifica los efectos del tratamiento”, destaca Raúl Méndez, investigador Icrea en el IRB y codirector del trabajo.

Esta acción selectiva sobre las células tumorales se ha conseguido por medio de una familia de proteínas llamadas CPEB. En investigaciones anteriores, Méndez había demostrado que las células cancerosas suelen tener niveles altos de la proteína CPEB4. Las células sanas, por el contrario, suelen tener niveles altos de la CPEB1.

Partiendo de esta base, los investigadores han modificado el virus de modo que sólo se multiplique en aquellas células donde haya niveles elevados de CPEB4, pero que no lo haga si hay niveles altos de CPEB1.

“Cualquier tumor con niveles altos de CPEB4 y bajos de CPEB1 es susceptible de ser tratado con esta estrategia. No son todos los tumores, pero probablemente son una mayoría”, destaca Raúl Méndez, que ha codirigido la investigación junto a Cristina Fillat, del instituto Idibaps.

Así, a diferencia de las terapias moleculares desarrolladas en los últimos años que atacan subtipos específicos de cáncer, Méndez y Fillat proponen un tratamiento de amplio espectro capaz de atacar múltiples tipos distintos de tumor. Y a diferencia de la quimioterapia y la radioterapia que no distinguen entre células sanas y cancerosas, la estrategia basada en las proteínas CPEB destruye únicamente células enfermas. Por lo tanto, es una estrategia que aspira a combinar lo mejor de las terapias moleculares con lo mejor de la quimioterapia y la radioterapia.

Además, añade Méndez, podría incorporar beneficios de inmunoterapia. Según una hipótesis que está explorando, los virus podrían atraer hacia el tumor células inmunitarias que ayuden a destruir las cancerosas.

El tratamiento podría ser especialmente útil “para tumores de acceso difícil que no se pueden operar”, destaca el investigador. Pero antes de ensayar el tratamiento en personas habrá que realizar más experimentos en modelos animales.

Los investigadores han patentado el avance pero no tienen previsto iniciar ensayos clínicos en pacientes porque “no tenemos los medios de hacerlo”, advierte Méndez. “Nuestro objetivo es asociarnos a una empresa que tenga la capacidad de realizar ensayos clínicos”.

lavanguardia.com / Josep Corbella

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