La Cuarta Via

A comer encuestas

En la Cuarta Vía

POLITICAZOS. De Joaquín Romero Calle.

Tremendo y suculento plato de opinión, para devorar en el ocio del fin de semana, con puente festivo incluido. Tienen servidas, los opositores gratuitos del gobierno, las delicias de unas cifras relativas, con respecto al parecer, que población en general, percibe de la marcha del gobierno de Gustavo Petro, en sus primeros y no cumplidos aún, 100 días de gestión. Comenzando, por la devaluación del dólar, fenómeno económico, que, sin ningún sonrojo, expertos e ignorantes, corrieron a achacárselo a Petro. Y resulta, además, que el control del valor cambiario del peso colombiano, es responsabilidad del Banco de la República, aunque también Estado, no es gobierno.

Para después del centenar de días, desde ya, anuncian, otras marchas, para rechazar lo que va a hacer o en contra de propuestas del mandatario. Insensatez, es lo más elemental, que podría afirmarse de estos actores políticos, a quienes, les impulsa, solamente, sentimiento de odio, hacia quienes menos han sido favorecidos por la fortuna. Por eso, no caen bien los anuncios de Petro. Busca elaborar políticas públicas que sirvan vitalmente, a quienes nada tienen o poquísimo tienen. Y obviamente, asegurar financiación a esos propósitos. Da risa, por ejemplo, el Senador Uribe Turbay, CD., quien critica la reforma tributaria, porque ésta, según él, ataca a la clase media y media alta. Y es aquella, en donde las personas, tienen ingresos mensuales, entre veinte y 60 millones de pesos. ¿Qué talito, Miguelito?

Miguelito, se gana treinta y pico en el Senado, con descuentos o deducciones, póngale, que le quedan veintiocho. Más, los rendimientos de la fortuna heredada y le duelen unos pesos, para los menos favorecidos. Ese es todo el cuento. En nuestro medio, cada quien, se cree más que el otro, por el simple hecho, de poseer, por circunstancias casuales de la vida, cómo alcanzar una elevada formación académica, maravilloso desenvolvimiento en negocios o desarrollar, un talento virtuoso, con los cuales, se llega a la obtención de buen dinero, para un nivel de vida cómodo, holgado en bienes y servicios, necesarios para un tránsito terrenal, decoroso. Para este núcleo de seres, las cosas, deben permanecer así, por eso, establecimiento, por lo inamovible. Cualquier mínimo cambio, es un atentado a los designios de Dios.

Ese egoísmo, es propio de la humanidad; se nace con él. Lo relata la Biblia: Caín y Abel, Esaú y Jacob. para no abundar en ejemplos. Los marchantes, atacan las propuestas de Petro. Ni siquiera proyectos de ley, que sean reformatorios, existen todavía. Y esos marchantes, por qué, no aterrizan en el plano de la realidad y objetivamente, enarbolan una bandera, que aglutine en vez de dividir, por el egoísmo anotado. Y así, sería muy bueno, ver a esos manifestantes, exigir a la Fiscalía y a la justicia, resultados concretos y positivos, frente a los hechos de corrupción con los bienes de la mafia y con los dineros públicos, robados a través de la contratación administrativa.

Para razonar un tantico, excelente sería, que la primera línea de hoy, mirase en el panorama noticioso, cómo ayer, el Presidente de Ecopetrol., recién reelegido, anunció la posibilidad de importar gas de Venezuela. Cuando lo dijo la Ministra Inés Vélez, hasta de bruta, la trataron. ¿Y ahora? Para destacar, el silencio de tal Presidente, en ese momento crítico de la MinMinas., guardó silencio. Calló. No esgrimió ningún argumento, para validar el preaviso de la funcionaria.

En cuanto a las encuestas, sólo, consecuentemente, hay que afirmar, para desenfocar lo negativo que sean para Petro, la siguiente aprehensión: Diez millones y medio de colombianos, votaron en contra de Petro. Y aún, se sienten en campaña política. Por eso, férrea y tercamente, se aferran a la oposición. De los once, que votaron por Petro y Francia, provienen de lo que se llama, la Colombia Profunda. A esa Colombia Profunda, no llegan encuestadores. Se les acercan, a los electores de las ciudades, en donde, se radica la inmensa mayoría, de esos diez y medio millones. Y ahí, obviamente, pierden Petro y Francia. En donde Petro y Francia ganan, es porque, la evidencia material, es tan fuerte, que no pueden negarla.

Hoy, el dólar, está por debajo, de los cinco mil pesos. Mano invisible del mercado. Ah, pero los pregoneros de la devaluación, no se han dado cuenta. Están calladitos. Y de la importación de gas venezolano, ¿qué? Queridos opositores, sindéresis*, clamaba un viejo periodista en Barranquilla: Gabriel Forero Sanmiguel.

En la nota pasada, expresamos, dudar de la eficacia de la mano invisible. Ya fundamentaremos esa opinión. Por lo pronto, hoy les anticipamos: viernes, sábado, domingo y lunes, de este fin de semana, tienen rigiendo la misma cotización del dólar frente al peso. Preguntamos: ¿en estos días, no hay operaciones de compra venta de dólares? ¿No hay demanda ni oferta?

*Sindéresis. Discreción, capacidad natural para juzgar rectamente.

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