La Cuarta Via

A la memoria de Santos Núñez, el recordado dirigente sindical que “quemó” a los EEUU

En la Cuarta Vía

Jorge Santos Núñez fue presidente de la USO entre 1977 y 1985, y en 1994 senador del Moir. Se le recuerda porque en plena calentura de la era Samper, quemó una bandera de Estados Unidos en la plenaria y terminó de consumar su acción en las barras

A sus 72 años, falleció este martes, 31 de marzo, en Bucaramanga, uno de los dirigentes sindicales más recordados en la historia de Colombia, en especial en el sector petrolero: Jorge Santos Núñez.  No solo fue el presidente de la Unión Sindical Obrera (USO) entre 1977 y 1985, sino que su liderazgo lo llevó a ser concejal de la capital santandereana y senador de la República entre 1994 y 1998, en representación de la que fue además su colectividad política de base: el Movimiento Obrero, Independiente y Revolucionario (Moir).

Un hecho recordado en su activismo ocurrió en marzo de 1996, el exministro de defensa Fernando Botero acababa de declarar públicamente que Samper si sabía del ingreso de dineros del narcotráfico a su campaña, y había revuelo político. Durante la discusión en el Senado para ver la manera de levantar la reserva sumarial del caso Samper, el senador Santos Núñez encarnó una singular protesta. Lo hizo contra el gobierno de Estados Unidos, al que señaló que una intromisión indebida en asuntos de Colombia, por la presión que ejercía contra Samper.

No solo fue la época de las sucesivas descertificaciones de Estados Unidos  a Colombia por su supuesta falta de colaboración en la lucha antidrogas, sino que su embajador en Bogotá, Myles Frechette, ejercía como un opositor más del gobierno. Ese día, Santos Núñez, en la plenaria del Senado, sorprendió  a propios y extraños cuando sacó una bandera de Estados Unidos y le prendió fuego. Como se armó una trifulca y varios senadores neutralizaron la acción  de Santos, éste se fue a las barras y terminó de hacer su protesta.

El hecho fue resaltado en los medios de comunicación, y mostró el carácter de Santos Núñez, quien siempre se distinguió en el Congreso y en la política por sus peleas en favor de los trabajadores. La lucha por la renegociación de deudas para proteger los ingresos de los caficultores, o sus observaciones precisas para la creación de una ley marco de hidrocarburos.

El Partido de los Trabajadores de Colombia publicó una declaración en honor a Santos Nuñez.

Declaración del PTC

Honor y gloria a la memoria de Jorge Santos Núñez

Jorge Santos Núñez, el hombre que desde el senado de la República se levantó con valor a exigir a la embajada norteamericana y al embajador Miles Frechette respeto a la soberanía nacional de Colombia en la crisis de 1994-1998 y que erguido quemó en acto simbólico de protesta en ese mismo recinto la bandera de las 13 franjas y las 50 estrellas, falleció en la tarde del 31 de marzo en Bucaramanga. Por ello, con el corazón adolorido, las banderas del PTC ondean a media asta en señal de duelo.

Mecánico industrial de profesión, muy joven Jorge ingresó a Ecopetrol en su natal Barrancabermeja. Afiliado a la Unión Sindical Obrera-USO, se convirtió en destacado activista y luego presidente de la organización sindical de 1978 a 1985. Allí convirtió la reversión de los campos petroleros en poder de las multinacionales en bandera de los colombianos avanzados y sus esfuerzos coronaron en los campos de Orito, Zulia, Sabana de Torres y el Huila, que pasaron a ser propiedad de la Empresa y de la Nación. Cumplió papel destacado en los procesos unitarios de la Centrales Obreras y los trabajadores, ayudó a construir la CTDC y respaldó el proceso de fusión de ésta con la antigua CGT para dar nacimiento a la CGTD.

Siempre entendió la política como el escenario donde mejor servir a los pobres de Colombia. Estrechó los lazos tradicionales entre la USO y las comunidades de los territorios donde se llevaba a cabo la explotación de los hidrocarburos. Fue referente destacado del glorioso Paro Cívico de Barranca en 1982 por servicios públicos a la población. Ingresó en 1982 al MOIR, fue concejal en 1992 y en 1994 llegó al senado de la República por la alianza Bloque Democrático Regional de Santander-MOIR. Le tocó como congresista vivir el convulsionado período de 1994 a 1998, de agresión infame a la soberanía nacional de Colombia por parte de los Estados Unidos. Sus vibrantes discursos de protesta y sus intervenciones sobre los problemas de la Nación y en defensa de los intereses populares quedaron registrados en el libro, escrito a dos manos con su camarada Marcelo Torres, “La resistencia civil en el Senado”.  

En 1999, ante la escisión del MOIR, conformó el Partido del Trabajo de Colombia-PTC e hizo parte, desde entonces hasta su prematura desaparición, de su Comité Ejecutivo Central, donde cumplió como el más joven y entusiasta militante tareas de organización, construcción y participación electoral partidaria en el Valle del cauca y Santander.

En todo su periplo político jamás transigió con las tesis de la “Combinación de todas las formas de lucha” ni con la violencia como método para la resolución de las contradicciones políticas. Condenó la intimidación, la amenaza, el secuestro, el asesinato y el terrorismo, como lo expresara públicamente ante el cadáver de su camarada Luis Eduardo Rolón, vilmente asesinado en una vereda del Magdalena Medio donde servía a los campesinos de esa región. Con la misma vehemencia respaldó el proceso y los Acuerdos de Paz que dieron fin al largo conflicto armado que tantas víctimas y recursos costó por más de cincuenta años a Colombia. Y ante el peligro que significa para el país la decisión de fuerzas de derecha de “volver trizas los acuerdos de paz” se volvió a poner el overol y recorrió la geografía patria enseñando sobre los beneficios de la paz y combatiendo a sus enemigos.

Jorge Santos fue hijo de esa Barrancabermeja obrera y petrolera, la del Rio Magdalena, la de Raúl Eduardo Mahecha y la de tantos dirigentes sindicales que siempre defendieron el interés nacional y el de los trabajadores, que escribieron con su lucha bellas y heroicas páginas de la historia de los trabajadores y los oprimidos de Colombia. Discípulo avanzado de Diego Montaña Cuellar, Víctor Carreño y Francisco Mosquera Sánchez nunca dejó de aprender y dar ejemplo de trabajo, esfuerzo y dedicación, sin abandonar la alegría de hombre ribereño y la sonrisa fraterna del camarada.        

A Gloria, su compañera de toda la vida, a sus hijos Shirly, Jorge y Daniel, a sus hermanos, a sus compañeros petroleros, el abrazo fraterno de condolencia, con la convicción de que una vez superada la pandemia que hoy nos impide reunirnos físicamente a contar sus anécdotas, volver a reír con sus apuntes y llorar su fallecimiento, rendiremos el merecido homenaje que Jorge ganó con su vida, su lucha y su ejemplo. Gracias, mil gracias, a todas las fuerzas políticas, personalidades y amigos que nos han expresado su solidaridad.

Partido del Trabajo de Colombia – PTC

Comité Ejecutivo Central

Yezid García Abello

Secretario general (E)

Bogotá D.C., 1 de abril de 2020

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