La Cuarta Via

A lo Vicky: Falta el estatuto cambiario. Estúpidos e idiotas

En la Cuarta Vía

POLITICAZOS. De Joaquín Romero Calle.

La noticia política internacional del momento, es la caída de la primera ministra del gobierno del Reino Unido, motivada por anuncios de implantar medidas económicas, consideradas equivocadas e inconvenientes, por el momento crítico que allí viven, por virtud de la inflación galopante que estiman, se genera en la guerra de Ucrania. Y en la pérdida de valor de la libra esterlina, frente al dólar. Primero, la jefe de gobierno, abrió a su Ministro de Hacienda y más atrás, renunció ella, Liz Truss.

Para los enfermizos antipetristas, que desatienden la realidad objetiva del mundo económico, para aferrarse al sentimentalismo y apasionamiento políticos, basados en el egoísmo personal, de ricos, ese, que todo lo quiere, sólo, para sí mismo y que para los otros -pobres- pobreza y necesidades insatisfechas. Reino Unido, es conjunto de Estados, -Inglaterra, Gales, Irlanda del Norte y Escocia- confederados en el territorio de la gran isla europea Gran Bretaña. 

Egoísmo congénito del humano y perseverante, de generación en generación, de conformidad con relatos bíblicos, que dejan la enseñanza, de que sacar ventajas, unos, sobre otros, es distintivo propio del desarrollo poblacional. Colombia, enfrenta la necesidad de una reforma tributaria. Es decir, mayor financiación para el funcionamiento del Estado.

En Colombia, los dueños de las riquezas, admiten, como cierta, la necesidad, pero rechazan, que la fórmula, sea, la de tributar más, quienes más tienen o ganan. Quieren, que sea como siempre. Los de más, que sean los de menos. Y los de menos, que sean los de más. Que los ricos paguen menos y que los pobres paguen más. Así de concluyente, la afirmación. Pretenden desvanecer, la voluntad del elector primario: CAMBIO.

Envueltos en esa tesis de privilegios, uno de los sectores que agrupa a productores del país, a través de su vocero legal, Bruce Mac Master, ha salido desafiante, a cuestionar, la llamada reforma tributaria que se tramita en el Congreso de la República, como iniciativa del gobierno del Cambio. Cuenta con la tácita solidaridad política del ex Presidente neo liberal, César Gaviria Trujillo, creador retroactivo de la situación económica, que hoy padece la comunidad colombiana. 

La actitud del dirigente gremial, tiene fundamento, en un hecho que es falso. Mentira que el empresariado, pague impuestos. El capital productivo, invertido en los medios de producción de bienes y servicios, nunca ha pagado tributos, por su actividad. Eso, de que paga impuestos, es un gigantesco sofisma, que, a través del tiempo, han sabido explotar, muy bien, en provecho de ese capital. Embusteros.

La empresa, es un canal de recaudo efectivo del gravamen, mediante la materialización de la cuantificación del tributo respectivo. La empresa, lo recoge, antes de pagarlo. Lo cobra anticipadamente y con ese cobro, crece saldos y aumenta movimientos bancarios, con lo cual, hace méritos para créditos financieros. Esto es, una gran verdad. Otra, que muchas veces, se comete fraude, y se roban el impuesto, mediante las figuras de la evasión y de la elusión. Otras, de frente mar, como ocurre con el IVA., o la retención en la fuente.

Para esto último, en el código penal colombiano, se encuentra tipificado el delito de omisión de agente retenedor o recaudador. Que muy escasamente se moviliza, sin el rigor de España, caso Shakira o en Estados Unidos, Donald Trump. Ambos, particularmente, enfrentan acusaciones de defraudar los fiscos de los respectivos países de sus cotidianidades vitales.

En la economía, existe una subespecialización contable, denominada de costos. En ésta, con carácter de información de control, de cuánto cuesta producir bienes o prestar servicios. Ahí, se relaciona, todo lo que directa e indirectamente, cuesta, en plano monetario, ese desenvolvimiento. En costo indirecto, se incluyen, los impuestos.

El bien, producto o mercancía y el servicio, salen entonces al mercado, con un precio de venta. Este, devuelve al empresario, los costos en los cuales incurrió y le deja, el margen de utilidad o ganancia. Así que, finalmente, quien paga impuestos, es la humanidad que demanda bienes y servicios. La que consume. Que es toda. No lo pagan, exclusivamente, los capitalistas como empresarios. Como empresarios, lo recuperan, sí pagaron antes de producción o de prestación del servicio; si después, lo recaudan. Lo pagan, como consumidores, sí.

Los impuestos a la renta y al patrimonio, son los únicos, que la persona natural, rico o pobre, no puede transferir a otra parte de la humanidad. A éstos, se les hace frente, en el ámbito personal de cada quien. En aquel otro, el capitalista inversionista, trabaja socialmente, para un círculo poblacional. Aquí, en este, no hay relación interpersonal. Aquí pagan, por poseer el patrimonio o por gozar de una renta. Siendo, dos escenarios totalmente distintos.

Y en el tema de la devaluación del peso colombiano, frente al dólar, simplemente hay que oponer, que es situación mundial. Recuerden, Reino Unido. ¿Qué hace Petro, para frenar al dólar?, preguntan, estúpidos e idiotas. Nada. No puede hacer nada. La situación mundial y los tratados de libre comercio. A través de éstos, Colombia, importa, o sea, compra, del exterior, más de lo que exporta, o sea, de lo que vende. Es decir, requiere más dólares para pagar, de los que recibe como pago. Y el dólar, experimenta en sí mismo, especie de inflación: cuando escasea, cuesta más. Se torna más caro.

La situación actual, nuestra, nació treinta años atrás. La creó, César Gaviria, con su neoliberalismo ramplón, puesto en práctica, desde el Ministerio de Hacienda y Crédito Público. Rudolf Homes, hoy, asustado con que regrese el Estatuto Cambiario, que ellos desmontaron, con el aplauso de Juan Camilo Restrepo, entonces, joven promesa conservadora, para regir los destinos del Estado colombiano.

El dólar, no puede tener techos. Debe dejarse flotar, en las expectativas generosas de la oferta y la demanda, del mercado internacional, argumentaban. La aldea global, ofrece, un concepto de economía única. Se acabaron las fronteras territoriales y las soberanías arancelarias, pregonaban. Hoy, están “cagaos”, con el regreso del Estatuto Cambiario. Pero se cuidan, de reconocer, sus paternidades, en el adefesio económico de hoy.

El Estatuto Cambiario, lo expidió Carlos Lleras Restrepo, con su ministro de Hacienda, Abdón Espinosa Valderrama. El dólar, tiene un precio público y oficial y punto. Averigüen, cuánto valía el dólar, cuando subió Gaviria y cuánto, cuando salió y cuánto ha costado, desde entonces.

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