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Cruel el abuso de animales por parte de laboratorio de Farmacología, video puede herir su sensibilidad

En la Cuarta Vía

Imágenes tomadas en secreto de un Laboratorio de Farmacología y Toxicología (LPT) cerca de Hamburgo, Alemania, han movilizado a varias organizaciones y activistas defensores del bienestar de animales que exigen el cierre de ese lugar por las condiciones que muestran claramente cómo se violan los estándares de la Unión Europea para hacer investigaciones con monos y perros.

El video fue realizado por un activista que trabajó en LPT durante varios meses a principios de este año y se publicó a través de Cruelty Free International y Soko Tierschutz. En el mismo se puede ver a monos siendo sometidos a tratamientos “bárbaros” y a perros enfermos en condiciones miserables.

Kate Willett, de Humane Society International, consideró que las restricciones que emplean en LPT para controlar a los animales que investigan son “bárbaras”, además de describir como “espantosas” sus condiciones en ese laboratorio, que entre otras funciones realiza pruebas de toxicidad en nombre de compañías farmacéuticas para medir dosis seguras de medicamentos para humanos.

La filmación expone cómo varios técnicos usan puntas de metal para agarrar a monos macacos por el cuello. Igual se ve cómo están sujetos con frenos durante las pruebas y la manera violenta como son manejados. En un incidente se observa a un primate siendo golpeado en su cabeza contra el marco de una puerta.

También otros ejemplares se ven encerrados solos en jaulas metálicas, de menos de un metro cúbico, y girando en círculos con altos niveles de angustia. Según un informe sobre ese laboratorio, estuvieron obligados a permanecer de pie durante largos períodos.

Las imágenes de los perros resultan estremecedoras, ya que aparecen acostados sobre su propia sangre y heces. Un beagle en una jaula se ve sangrando, además de que el personal también maltrata a los gatos bajo su custodia.

Lo que se muestra en el metraje ha provocado el enojo de los activistas, quienes consideran que en LPT no tratan de que sea mínimo el sufrimiento de los animales en sus experimentos, como lo exigen las leyes de varios países.

Cruelty Free International aseguró que las condiciones “violan claramente” los requisitos mínimos de bienestar animal de la UE y pidió el cierre de la instalación.

 “Este tipo de tratamiento es éticamente inaceptable y muy posiblemente ilegal. Cada país desarrolla sus propias pautas para el cuidado de los animales, pero los perros alojados en estas terribles condiciones no estarían a la altura de los estándares de los EEUU o el Reino Unido, y tiene serias implicaciones para la calidad de los resultados científicos”, comentó además Kate Willett en un reporte del diario The Guardian.

Abuso “imperdonable”

Todos los datos recopilados de los animales serían “prácticamente inútiles”, dijo, ya que su fisiología se vería alterada por el estrés que estaban experimentando.

Willett considera que es hora ya de que se dejen de hacer estas prácticas. “Hay nuevas metodologías que no requieren el uso de animales para las pruebas de seguridad, por lo que ver este tipo de abuso en nombre de la ciencia en el siglo XXI es imperdonable”.

Esta instalación desde el 2015 ha sido objeto de nueve inspecciones, siete de las cuales no fueron anunciadas. Una de estas tuvo lugar el pasado 8 de octubre, cuando se informó a las autoridades de las evidencias de abusos, y luego otra, una semana después.

Los inspectores observaron que 44 monos fueron mantenidos “en jaulas demasiado pequeñas” e informaron “daños a largo plazo y sufrimientos considerables”.

La instalación fue multada con 300 euros (332 dólares) en una ocasión porque introdujo nuevos perros sin permiso, según el periódico Süddeutsche Zeitung. LPT aseguró a ese medio que las autoridades nunca se habían opuesto a su “cría de animales”,

“Al no adoptar métodos que podrían reducir el sufrimiento y el estrés experimentado por los monos, perros y gatos, LPT se queda corto de las tres R (reemplazo, reducción y refinamiento) obligatorias según la legislación de la UE y alemana”, dijo un portavoz de Cruelty Free International.

“Esto no se puede tolerar, y estamos pidiendo que se cierre este laboratorio y que las autoridades alemanas realicen una investigación completa”, expuso.

También Soko Tierschutz, una organización benéfica que hace campaña por los derechos de los animales, expuso que el video demostró una “mezcla horrenda de sufrimiento y crueldad” y que las prácticas violaron la legislación alemana y de la UE.

“Es impensable que esto esté sucediendo en un país que tiene protección animal en su Constitución”, dijo Friedrich Mülln, de la organización benéfica. “Hacemos un llamado al gobierno alemán para que tome medidas inmediatas para cerrar LPT y poner fin a estas pruebas de envenenamiento crueles y anticuadas”.

Una industria cuestionada

Las directivas de la UE establecen que los animales que no son naturalmente solitarios no deben ser alojados individualmente y deben contar con espacio suficiente para permitir “una amplia gama de comportamientos normales”.

Según Cruelty Free International, los beagles de ese laboratorio fueron criados en Estados Unidos y exportados hacia Alemania. Se entiende que fueron suministrados por uno de los principales proveedores mundiales de perros. Los primates fueron criados en China.

Cada vez toma mucha más fuerza los cuestionamientos hacia la industria de la cría de animales que abastece a los laboratorios de todo el mundo, a medida que más países prohíben las pruebas en animales para productos cosméticos y otros usos.

En 2005, alrededor de 115 millones de animales fueron utilizados en experimentos de laboratorio ese año. La mayoría fueron sacrificados después. En el Reino Unido hay dos instalaciones donde se crían los beagles típicamente dóciles, que se utilizan para la investigación. Son propiedad del grupo estadounidense Marshall Bioresources.

Aunque el uso de primates y perros en la investigación está regulado más cuidadosamente de lo que solía ser, todavía se usan regularmente. En el 2016 en Estados Unidos se emplearon más de 60,000 perros y 70,000 primates con esos fines.

Las instalaciones de prueba de LPT en Mienenbüttel, cerca de Hamburgo, donde la empresa tiene su sede, son unos de los laboratorios privados más grandes de Alemania y emplean a 175 personas. En su sitio web afirman trabajar de acuerdo con las directrices nacionales e internacionales, pero no quisieron responder a la solicitud de comentarios de los medios por este caso.

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