La Cuarta Via

Una vacuna contra el Covid, los corruptos, los falsos profetas, los bancos, y los políticos

En la Cuarta Vía

Por: J.J. Rubiano “Desde la Orilla del Mar”

Un gran favor le haría la comunidad científica del mundo a Colombia, si a la par de las investigaciones para encontrar una pronta vacuna contra el covid-19, desarrollara otra que permitiera acabar con tanto corrupto, falsos profetas, la banca y tanto político que anda suelto por ahí, que tanto daño le ha hecho a nuestra nación.

No me cabe duda que para muchos colombianos- por no decir cerca del 70%- ese es un anhelo que se tiene, pues no es un secreto que los antes mencionados han sido una verdadera pandemia que hemos tenido que soportar desde hace muchos años.

Falsos profetas de la fe, de los hay regados a lo largo y ancho del territorio nacional, esos que, amparados en la Fe de su feligresía, llenan sus arcas con los dineros que de manera soterrada sacan a sus fieles que viven en la pobreza, mientras ellos se dan la gran vida de lujos y derroche.

Pero también están los falsos profetas enquistados en la política, esos que le han hecho creer a sus borregos seguidores que son los portadores de la sabiduría ancestral, que solo ellos tienen en sus manos la verdad revelada de las soluciones que requiere la nación, lo que los ha llevado a que sean venerados, adorados, idolatrados y reverenciados al punto –dentro de la patética ignorancia del pueblo- de creerlos un ser superior al mismo Dios.

Una vacuna contra los corruptos que se han robado a lo largo de los años recientes, unos 30, para ser más específicos, los recursos del erario y que son de la nación, es decir de todos los colombianos.

Corruptos que ni en tiempos de pandemia pierden oportunidad para robar las ayudas que van con destino al pueblo.

Requerimos además de una vacuna que nos libre del deseo maquiavélico del sistema bancario, que no piensa sino en llenar las arcas de sus pocos propietarios, siempre en detrimento del pueblo; ese pueblo que cuando el sistema afronto su peor crisis lo salvó, ese pueblo al que hoy le niegan su ayuda de manera sistemática y con mentiras.

Pero no me cabe duda que la vacuna que se requiere con más urgencia es la de la justicia. Sí, requerimos una vacuna para aplicársela al sistema de justicia en Colombia para que no funcione de acuerdo con los intereses monetarios o políticos de quien la infringe.

Una justicia que haga honor a su nombre, justicia. Que mida los delitos con el mismo racero para quien la infringe. Una justicia que mande a la cárcel a los corruptos de cuello blanco y no a vacacionar a sus lujosas casas.

Una justicia en donde no duerman los procesos de quien infringen la Ley solo por intereses políticos, en el entendido que por encima de las normas y la justicia no puede haber ningún colombiano.

Estas vacunas son urgentes, para que podamos salvar a Colombia de una pandemia que ha sido más mortífera que el mismo covid-19.

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