La Cuarta Via

Difícil situación pensional actual y futura de los trabajadores en Colombia

En la Cuarta Vía

Por: Álvaro Arrauth Guerra

El sistema actual poco pensiona, se requiere una reforma, pero no para seguir complicando la situación pensional de los trabajadores.

Por estos días nuevamente los colombianos nos enfrentaremos a nueva reforma pensional y considero que por la importancia que reviste el tema los trabajadores aportantes al sistema y los que pronto empezarán a hacer sus aportes deben estar pendientes y estudiar con mucha atención el desarrollo de la misma. Históricamente los trabajadores no nos hemos interesado en lo que ocurre con el sistema pensional y cuando llega la hora de recibir la anhelada pensión para atender los gastos de la vejez muchísimos se enfrentan a que existe una letra menuda que impide que el sistema cumpla de manera adecuada, oportunamente, y satisfactoria de conformidad con el espíritu de la constitución y la ley. Mucho se viene diciendo de los alcances de la próxima reforma pensional que involucra a los administradores del sistema tanto público como privados como también los trabajadores aportantes al sistema. En este escrito abordo aspecto relevantes que son motivo de preocupación de los que hacemos parte del sistema pensional por cuanto las reformas siempre apuntan a alejar las posibilidad de que los trabajadores de la nación lleguen a lograr pensionarse y a disfrutar un tiempo prudencial el sacrificio y esmero de toda una vida de labores a los empresarios y a la nación misma.

El régimen pensional existente en Colombia a octubre de 2019 está constituido por el régimen público o de prima media y el de Ahorro voluntario Fondos Privados de conformidad con el artículo 33 de la ley 100 de 1993 y por el artículo 9 de la ley 797 de 2003. Entre los requisitos fundamentales para aspirar a pensionarse en nuestro país tenemos la edad del trabajador y las semanas cotizadas al sistema de pensión. Históricamente vemos como la edad y semanas de cotización siguen subiéndose vigencia tras vigencia, gobierno tras gobierno, bajo reformas fundamentadas en la presunta necesidad de garantizar el producto vendido al trabajador con el que podrá, presuntamente, atender sus necesidades cuando su vida laboral termine. Estas reformas se basan normalmente en que la edad promedio de vida de los colombianos cada vez aumenta y porque se viene reduciendo la base de la pirámide poblacional del país que impediría sostener el sistema.

Las edades para aspirar una pensión actualmente se encuentra en 57 y 62 años para mujeres y hombres respectivamente (a partir de 2014) y con mínimo 1.300 semanas cotizadas, es decir, aproximadamente 26 años de aportes del trabajador, sin embargo, lo normal es que las personas que logran pensionarse cotizan más de 30 años al sistema, lo cual debería ser fortaleza para dicho sistema. Téngase en cuenta la variación de las semanas requeridas para aspirar a pensión recientemente son: 1.200 en 2011, 1.225 en 2012, 1.250 en 2013, 1.275 en 2014 y 1.300 a partir de 2015.

Además existen otros requisitos normativos muy delicados que requieren especial atención, pues se establecen reglas excluyentes del derecho a pensión aunque se hayan cumplido con las semanas cotizadas y no se cuente con la edad establecida. Eso de exigir cotizaciones o aportes por parte del trabajador durante los años previos al cumplimiento de los requisitos establecidos en la etapa final del proceso pone en riesgo la estabilidad financiera del trabajador en su vejez. De igual forma, otras medidas que se pueden mal interpretar consiste en que la norma establece un tiempo perentorio para que el cotizante que no logre pensionarse haga el reclamo de sus saldos existente en el fondo de pensión respectivo. Estos requisitos desdicen del espíritu y la obligación estatal frente al sistema pensional y de las leyes que la reglamentan, muchas veces rayando en lo inconstitucional.

Otra situación que suena en las redes sociales corresponde a la Pensión de Sobrevivientes, la cual en la actualidad puede otorgarse a los beneficiarios del pensionado o del afiliado que fallezca cumpliendo con unos requisitos que al parecer lo quieren modificar bajo nuevos pretextos que nuevamente ponen en riesgo la estabilidad familiar del trabajador fallecido.

La revista Dinero en su publicación del 19 de septiembre 2019 titulado “Así será la próxima reforma pensional” señala queLa reforma pensional que quiere sacar adelante el gobierno Duque será la más dura de su mandato. Además de la viabilidad fiscal del país, tiene que avanzar en la búsqueda de un modelo con mayor equidad y cobertura.” La publicación de igual forma señala palabra sabias “Hoy tenemos un sistema de pensiones que no solo no pensiona y expulsa a la población más vulnerable, sino que entrega grandes subsidios a quienes menos lo necesitan.” Según el documento consultado, FEDESARROLLO en su propuesta apunta a cotización mixta ambos fondos: Público y Privado, y ASOFONDOS propone más ahorro y capitalización, propuestas que en principio no han recibido preferencia alguna. Por otro lado, parece ser que “El Gobierno ya fijó algunos de sus inamovibles, como que no aumentará la edad de pensión –actualmente en 62 años para los hombres y 57 años para las mujeres– y que no tocará los derechos adquiridos y las expectativas legítimas de quienes están próximos a pensionarse.” La puja por el negocio tras el sistema pensional se percibe a simple vista. Existe una gran preocupación por los expertos en el tema pensional y la publicación señala que “Ningún sistema pensional funcionará con tan bajos niveles de cotización, solo 43% de la población económicamente activa cotiza regularmente a seguridad social 9,3 de 21,6 millones de ocupados y, por lo tanto, solo una minoría logrará cumplir con los requisitos para acceder a una pensión. Esta minoría corresponde a las personas de mayores ingresos, quienes típicamente son los que cuentan con trabajos más estables.” Irónicamente, el sistema pensional mantiene blindaje y subsidios importantes a los cotizantes de mayores ingresos que ya sabemos quiénes son. Tanto COLPENSIONES como los fondos privados han emitidos más indemnizaciones sustitutivas que pensiones (2013-2018), lo cual debe ponernos a pensar sobre lo que puede estar pasando, de entrada y a priori “NO SE ESTÁ CUMPLIENDO EL OBJETIVO DEI SISTEMA”.

De acuerdo con el Consejo Privado de Competitividad (CPP), en Colombia las pensiones tienen tres grandes problemas sin resolver: la baja cobertura, la regresividad en los subsidios pensionales entregados en el Régimen de Prima Media (RPM), y la insostenibilidad financiera(LR: La República, publicación del 21 de diciembre de 2018).

  • La baja cobertura, cotizantes o aportes al sistema pensional obedece en principio a la informalidad que predomina en el sistema laboral colombiano y por otro lado tiene que ver con la disminución de la base de la pirámide poblacional colombiana y en especial el rango entre los 15 a 19 años, jóvenes en etapa de formación académica y/o laboral. La difícil situación socioeconómica del país viene obligando a las familias a disminuir lentamente el número de hijos a concebir como estrategia contra la pobreza y la miseria. Este escenario nos obliga a pensar en un nuevo modelo del sistema o modificación eficiente del existe para incentivar la afiliación al sistema para incrementar la cobertura en aras de buscar su sostenibilidad.
  • Por otro lado, es inconcebible la destinación y concentración de subsidios a los cotizantes de mayores ingresos apreciándose un sesgo absurdo hacia favorecer a los pudientes y abandonar a su suerte a los de bajos ingresos, en principio aquí hay una irregularidad si se quiere dolosa (los dignatarios del estado que se pensionan de manera especial y con grandes salarios consumen gran parte de los recursos de pensiones, y de ñapa con subsidios y la gran pregunta que surge es ¿y la vejez del trabajador que aporta o aportó al sistema qué?). La vejez de los colombianos se vislumbra bajo el predominio de la miseria, la indigencia, o arrumados en una rincón en la casa de sus hijos. Por otro lado con la vejez afloran las dolencias en la salud y se incurre en más gastos en medicamentos y atenciones médicas, y de ñapa un sistema de salud precario y desgastante para los usuarios o pacientes.
  • Por otro lado, los saldos en las cuentas de aportes y saldos totales de los trabajadores cotizantes obtienen muy poca rentabilidad en cada vigencia que para pensión es del orden del 3.5% y para cesantías del 1% anual (rendimientos 2018: fondos privados). Lo cual no representa incremento alguno significativo de los aportes de los trabajadores al sistema y por lo cual difícilmente se podrán acumular recursos suficientes para pensionar a un trabajador común, sin embargo, los administradores del sistema creciendo financieramente a expensas de los que no están asegurando la tranquilidad para su vejez.

De ser cierto que una de las posibles causas para que el sistema pensional no pensione, como debería ser, es presuntamente la baja cobertura de aporte al sistema pensional de los trabajadores nuevos y la informalidad laboral, la situación es grave, puesto que aparte de la informalidad laboral existe la tendencia a la disminución paulatina de la base poblacional del país, el sistema pensional no puede apalancarse como si fuese una pirámide como la de DMG que solo se beneficiaban los primeros en retirarse, y los de atrás pujando para que cuando lleguen a su edad pensional no poder hacerlo. Así las cosas el sistema pensional tiene que financiarse con formas más reales y seguras que le garanticen a los trabajadores en su vejez su pensión o por lo menos prepararse para enfrentar esa etapa inaplazable para muchos seres humanos. 

Con corte a diciembre de 2018 los fondos de pensiones y cesantías administraban cifras importantes de propiedad, léase bien, de propiedad de los trabajadores que cotizan al sistema, las no despreciables sumas de 18.49 billones y 11.02 billones de pesos colombianos, respectivamente. Aportes de propiedad de los trabajadores que suman 29.51 billones que pudiesen invertirse y lograr mayores rendimientos para “los socios capitalistas del sistema LOS TRABAJADORES”. Analicemos la situación así: los fondos para operar incurren en gastos administrativos y obviamente obtienen sus utilidades, de igual forma los bancos que administran los recursos de los trabajadores cargan un porcentaje de sus gastos administrativos y utilidades a los recursos de los trabajadores. De igual forma los bancos administradores de esos recursos sagrados harán sus contribuciones tributarias según lo establezca la ley. Por otro lado, ¿dónde invierten los recursos los bancos del sistema pensional? Se ve a menudo que en las cuentas individuales de los trabajadores llegan decrementos en sus aportes por presuntas pérdidas del sistema que afectan el patrimonio de los trabajadores afiliados. Con razón los rendimientos financieros a los recursos de pensiones y cesantías son tan bajos. Aquí toca priorizar la atención de los derechos de los trabajadores para que puedan lograr una pensión digna o una indemnización sustitutiva de pensión sin mayores requisitos y sin perderlos ante ningún escenario.

Los bancos obtienen período tras período utilidades exageradas de varios billones de pesos anuales por lo que es importante mirar por qué los bancos estatales no se les ve esa bondad y terminaron siendo vendidos? Empresas estatales que podrían apalancar el gasto público fueron vendidas y las que quedaron como por ejemplo ECOPETROL fueron reducidos a su mínima a expresión y de los cuales escuchamos y leemos noticias por presuntos actos de corrupción como el caso vergonzoso de la refinería de Cartagena y que finalmente no pasó nada y se perdieron los recursos de los colombianos.

El estado colombiano viene poco a poco, gobierno tras gobierno, vendiendo y/o acabando con empresas que producían o que podían producir utilidades para apalancar el gasto público y ya no contamos con ellas. Surge la siguiente pregunta: ¿Por qué razón las empresas funcionan en el sector privado y dan tantas utilidades, pero cuando son públicas no? Por otro lado, no entiendo por qué si hay negocios buenos y rentables como los bancos, las concesiones viales, la prestación de servicios públicos, la minería, y demás empresas que en otrora eran de propiedad de la nación, por qué fueron vendidas? ¿Por qué se dejaron a merced de los gobiernos de turno? Como consecuencia de esas políticas de estado tan desafortunadas para el pueblo, vemos como finalmente el gasto público se le viene cargando cada día más al ciudadano común o de a pie, como dicen algunos, situación insostenible que cada vez hace más pobre a los colombianos y no deja superar la línea de miseria y mucho menos la línea de pobreza. La imposición de impuestos permanentemente y de manera creciente, sin que se aprecie mejoramiento socioeconómico alguno, no nos va a llevar a ninguna parte y nos aproximará a conflictos sociales cada vez más graves. Hay que buscar otras fuentes de financiación, mirar que requiere el mundo que tengamos nosotros en abundancia.

De igual forma el actual gobierno enfrenta un desempleo de dos dígitos cifras cuestionables por demás, por cuanto la realidad en la calle y en los pueblos pareciera contradecir los datos oficiales, sin embargo, consideremos esos datos como premisas, cifras preocupantes y que sufre la población colombiana agravada con los procesos migratorios del día.

La problemática pensional se agudiza obviamente con la crisis laboral del momento y la arrastrada históricamente por los colombianos, es importante que el gobierno nacional, instituciones, gremios y ciudadanos busquemos un modelo adecuado que permita resolver el problema de fondo o por lo menos mitigar sustancialmente las problemáticas descritas y que afectan en mayor grado a la clase trabajadora por cuanto sus ingresos se obtienen con su fuerza de trabajo, razón por la cual la preocupación es mayor cuando llegue vejez, la pregunta obvia es ¿de qué van a vivir los trabajadores en su vejez?

En aras de no quedarnos en el discurso de señalar las dificultades que posee el sistema pensional, me permito plantear, como abrebocas, la siguiente propuesta:

En principio los recursos administrados por las AFP o incluso por el estado son privados y pertenecen a los trabajadores que han y viene cotizando durante su vida laboral, y ante el bajo rendimiento que está mostrando el estado y las AFP (3.5% anual) y ante el riesgo real actual y futuro de no pensionar a sus afiliados, la reforma requerida debe incluir la posibilidad que los aportantes al sistema puedan eventualmente acceder a ese patrimonio propio que solo es manejado por el sistema pensional y del cual se benefician realmente muy pocos y con grandes utilidades y que la postre no está cumpliendo con la constitución y la ley. Con esos rendimientos que el sistema actual aplica a los afiliados en los AFP por debajo de la inflación y del IPC se degrada anualmente los recursos administrados y sin incluir las pérdidas que se reportan ocasionalmente, haciendo obviamente insostenible el sistema. Así como está diseñado el sistema pareciera que el interés es hacer ricos a los administradores y banqueros más que atender una etapa importante del trabajador mismo. Los beneficios o subsidios a los de mayor ingresos tienen que ser erradicados y por deben ser aplicados con equidad a los de menos ingresos o a los que menos posibilidades de pensionarse tienen.

La propuesta consiste en que los afiliados al sistema de pensión (trabajadores activos,  desempleados que han cotizado, y/o trabajadores asociados) puedan presentar proyectos productivos, debidamente formulados y viables elaborado por profesionales, asesorados por el SENA y/o las universidades del país, ante el sistema pensional para ser financiados, así los trabajadores afiliados participarían activamente en la administración y crecimiento de sus recursos y no esperar que después de 30 años nos salgan con que no alcanzaron los recursos para su pensión o que la pensión es irrisoria y nos les alcanzará para su sustento en la vejez. Los recursos del afiliado al sistema si no pensionan deben ser devueltos a su dueño cuando puede trabajarlos y vivir de sus rendimientos o utilidades y a la vez aportarle al sistema a través de intereses blandos y con excepciones tributarias especiales. Requisitos básicos para que el afiliado pueda acceder a la financiación del proyecto productivo debe ser algo como por ejemplo: haber aportado más del 35% de las semanas requeridas para pensionarse y el costo del proyecto no superar el 75% de saldo de su cuenta y demás aportes realizados, para no descapitalizar al sistema. Teniendo en cuenta que los recursos son en principio del trabajador afiliado, pero como la iniciativa busca fortalecer el sistema pensional, estas financiaciones debe ser objeto de un interés efectivo anual que corresponda máximo al 50% de los intereses bancarios corrientes vigentes, amparados con la respectiva póliza de seguros, pues el sistema pensional no debe ni puede perder recursos y debe prevalecer el espíritu de responsabilidad social sobre la vejez de los trabajadores de Colombia.

El país cada vez más exige que todos debemos hacer parte de su desarrollo y no dejarlo en manos de unos pocos que poco o nada han mostrado y que a lo postre las cosas van a empeorar. Con la propuesta se busca mejorar el sistema con un abanico de posibilidades de negocios novedosos:

  • Con la propuesta no solo se favorecería los administradores del sistema pensional como hasta ahora, sino que además, se beneficiarían los trabajadores afiliados en Colombia por vez primera, pues de manera oportuna podrán participar en la inversión de sus aportes, de manera oportuna, para apalancar el sistema de manera real y activa y no pasiva a través de terceros que como hemos visto no están mostrando resultados satisfactorios.
  • Se constituye en una estrategia contra el desempleo por la puesta en marcha de proyectos productivos los cuales necesariamente generarán nuevos puestos de trabajo en todo el territorio nacional, mejorando las economías de muchas familias colombianas.
  • La propuesta se constituye en una motivación o incentivo para que más trabajadores se afilien y ahorren en el sistema pensional dadas las bondades planteadas.
  • Seguramente entendidos en la materia a nivel nacional tendrán otras propuestas novedosas y realistas que puedan permitir fortalecer el sistema pensional y ante todo garantizar la pensión de los colombianos o el manejo adecuado y oportuno de los saldos existentes de cada trabajador afiliado.

El sistema pensional tiene que avanzar y no mantener un esquema que solo sirve a los administradores y a los privilegiados con grandes ingresos mientras que al pueblo trabajador le deja muy poco o los somete a la pobreza en su vejez.

CELULAR: 3012603407 CORREO: alrobert19@yahoo.es

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