La Cuarta Via

¿Dónde está el carro de bomberos de Galeras, Sucre?

En la Cuarta Vía

POLITICAZOS. De Joaquín Romero Calle

Intempestivamente, como suelen ocurrir los accidentes, sobre todo, en actividades naturalmente riesgosas, se sucedió uno, en la población de Galeras; madrugada domingo, 11 de diciembre: sorpresivamente, se subió el voltaje de la corriente eléctrica, que condujo a un corto circuito, en residencia, en donde, además, el jefe de hogar, tenía en funcionamiento, especie de establecimiento de comercio, en menor escala, genéricamente conocido, como tienda de barrio.

El Paisa, llevaba por nombre, el formal rebusque económico de ese propietario, oriundo de Antioquia y a quien, por lo mismo, le conocen popularmente, así: Paisa. Pues bien, brotaron como por encanto, las llamas de la conflagración, las cuales enseñaban, que el incendio, era en serio. No cualquier “mamaderita de gallo”. Y ahí, angustiosamente, la familia afectada y vecinos temerosos, lanzaron voces de: bomberos. Llamen a los bomberos. Que vengan los bomberos.

La candela avanzaba en su dimensión destructora y como no se oía el ronronear del carro de bomberos, alguien preguntó: ¿el carro de bomberos, en dónde está, por qué no llega? Y otros, respondieron: en Sincé, parqueado. Guardado. No puede transitar. No llena los requisitos para funcionar como tal. Y el personal capacitado para la operación del vehículo, lo abandonó, porque no les han pagado.

Es decir, el vehículo, se encuentra inmovilizado, por voluntad de su propietario, el Municipio de Galeras, en el Departamento de Sucre. En la práctica, es como si no existiera dicho vehículo automotor, porque, si a la hora de necesitarse, no se puede contar con él, no sirve para prestar ningún servicio; ninguna utilidad exhibe.

Un carro de bomberos, tiene, por fuerza de las circunstancias, asignada una misión: extinguir fuego o incendios. Y si no está apto para ello, por falta de dotación que se ensambla en su estructura funcional o de falta de personal competente, para el manejo de aquel, indica la realidad, patéticamente, que no hay, ciertamente, carro de bomberos ni recurso humano para sustentar la oferta del servicio, que es deber administrativo, no sólo, del Municipio de Galeras. De todos ellos. 

Para tal efecto, oferta del servicio de combatir incendios y garantía de su prestación, vienen institucionalizado en la ley. Y para ello, esa misma, autoriza el cobro de una sobretasa bomberil, la cual, forma parte del impuesto de industria y comercio o del predial. Averiguamos si el Municipio está cobrando este gravamen y nos aseguran que sí. Corresponde al 1.5% del predial.

A julio del 22, había recaudado 32 millones de pesos. Y contrataron por $28. Para pagar una póliza y capacitación de los bomberos. Quien tira el dato, concejal Robinson Ruiz Garrido, dice, no saber si el contrato se ejecutó o no. Ya veremos, que se manifiesta en el tal comunicado, sobre ese particular.

El Municipio, corrió a expedir un comunicado. No lo hemos leído. Consideramos que, en tal documento, no puede caber versión alguna, que justifique, la ausencia de disponibilidad del carro de bomberos, para afrontar las adversidades eléctricas, como las de ese momento narrado. Ojo, disponibilidad del servicio, que es cosa de mayor envergadura, que la inasistencia del día domingo. La ley, le establece carácter de emergencia a hechos como el acontecido. Dice:

“SERVICIOS DE EMERGENCIA. Son servicios de emergencia las acciones de respuesta a llamados de auxilio de la población, relacionadas con incendios, explosiones y calamidades conexas; rescates e incidentes con materiales peligrosos.”

Emergencia es, según la Real Academia de la Lengua: “suceso, accidente que sobreviene. Situación de peligro o desastre que requiere una acción inmediata.” Acción inmediata, de parte del Cuerpo de Bomberos, es lo que requería la situación relatada. No un comunicado explicativo de nada. Claro, que la desatención del Municipio, en este aspecto, viene de Alcaldías, inmediatamente anteriores. Bueno es manifestarlo, también. Así, como las dos últimas administraciones, dejaron perder la carretera que comunica con Sincé. No hicieron valer, la póliza de estabilidad. Grandísima omisión.

En información publicada en redes sociales, se dice, que, al ardiente escenario, corrieron habitantes del sector, quienes se encargaron, como en los viejos tiempos, de formar la cadena del balde, para apagar el fuego. También, el carro de bomberos de Sincé, al mando de los operadores Montes y Medina. Por lo pronto, dos familias perjudicadas, la dueña del negocio y la del inmueble dañado. Y Afinia y el Municipio de Galeras, muertos de la risa. Bien gracias. Saludos.

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