La Cuarta Via

Expropiación malevolamente resaltada por la gran prensa

En la Cuarta Vía

POLITICAZOS. De Joaquín Romero Calle.

Ayer, la Presidencia de la República, en el correspondiente segmento de gobierno, resolvió meterse con toda, en la provisional solución o alivio siquiera, para los angustiosos momentos, que se vive en el espacio geográfico colombiano, muy especialmente, en la Costa Atlántica y en ésta, más concretamente, región de La Mojana. Para tal efecto, se emitió el decreto 2113 de noviembre 22 del 2.022, declarando situación de desastre nacional, lo que acontece con el invierno de este año. Se busca, dinamizar las actuaciones gubernamentales, dentro del correspondiente marco jurídico de competencias sobrevinientes, para hacer frente a lo que está pasando y a lo que pueda pasar.

La gente de La Mojana, esa inmensa región territorial, rica, riquísima en recursos naturales hídricos, agrícolas, pecuarios e ictiológicos, atraviesa momento, verdaderamente difícil, por las circunstancias negativas, que hoy, y desde hace un buen rato, han alterado sus medios de vida, como consecuencia de la terrible ola invernal que azota a Colombia entera. Desastre, que no es nuevo en nuestra patria. Simplemente, la intensidad de cada fenómeno lluvioso y creciente de las distintas corrientes fluviales, varían, de insuceso a insuceso o anualidades en las cuales tienen ocurrencia, aquellos.

Se ha dicho, que, en Colombia, hay leyes para todo. Y así es. Algunas, con amplios sentidos frustrantes, pues, se encaminan a otorgar privilegios a determinados sectores consentidos del Estado. Otras leyes, guardan ciertas prerrogativas, para sectores sociales necesitados y ampliados. Y otras, como la 1523, es una belleza de ley. Dirigida a un extenso espectro contingente perverso, por desastres ocasionados por la naturaleza. Inmenso, en su valor humanista, el contenido de esta ley. En esta, se autoriza la adquisición de predios, vía negociación directa; negociación directa, para que forme parte del paquete de soluciones.

Negociación directa, quiere decir, que las partes, propietario y Estado, acuerdan, pactan, convienen o celebran contrato, para vender, el propietario y para comprar, el Estado. Si esta negociación directa fracasa, por resistencia del propietario, el Estado, queda autorizado para recurrir a la expropiación vía administrativa, previa indemnización. Previa indemnización, ojo. Al propietario, le queda el derecho de acudir a la justicia, para reclamar el restablecimiento del derecho que considere lesionado-. Así, que la expropiación, no es un acto dictatorial ni maligno, como esos medios de gran prensa, se lo presentan a sus lectores u oidores.

La expropiación, tal como resaltan la noticia, es un capricho gubernamental; enfermedad mental del Presidente, que está obsesionado con atentar contra la integridad patrimonial de los ricos, para hacerlos pobres, para que así, entremos a un magistral socialismo de pobreza para todo el mundo. Ese es el mensaje envenado, bilioso, que desde esas tribunas sueltan. Y las reacciones se palpan, de inmediato, seguidores de esos medios, comienzan a pronunciarse con altísimo grado de ignorancia, sobre el tema. En donde queda, además de la ignorancia, plasmado, el elevado sentimiento egoísta, que los caracteriza. Los damnificados, no son problema mío, es la inspiración de esos aduladores de aquellos comunicadores.

Como lo ven, la expropiación, no es cantaleta de Petro. Es una figura jurídica, que existe en el universo del derecho. Del derecho administrativo, en Colombia. Tiene su reglamentación específica, la cual comienza, con la ley que la instituye y delinea el procedimiento para aplicarla y causas para producirla. En este caso de los desastres naturales, está desarrollada, desde al año 2.012. Presidente, Juan Manuel Santos, no Gustavo Petro. Vicepresidente, Angelino Garzón, líder sindical, de “pensamiento de izquierda”. No, Francia Márquez, quien todavía muestra orgullosa, su origen popular y étnico.

Esos orientadores de opinión, en vez de incentivar a sus seguidores, en la solidaridad social, despertándoles el deber moral de apoyar soluciones para esos trances adversos, intoxican, inyectándole a aquellos, motivaciones egoístas, incitándolos al desapego personal en las dificultades del prójimo.

Quisimos tratar hoy, sobre la unificación del cobro del pasaje, en el servicio de transporte urbano colectivo de pasajeros, que ha implantado el Area Metropolitana de Barranquilla. Pero, no nos dejan los malquerientes comunicadores que atacan al gobierno. Por atacar, porque, nos va a meter en el socialismo. El acabose, como Venezuela. Y ni modo, hay que ripostar. Votamos por este gobierno y tenemos que defender, el proyecto de gobierno, que ayudamos a imponer democráticamente y que no es, lo que afirman tales detractores.

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