Martes 19 Septiembre 2017

El novelón de la URI de la Fiscalía en Magangué

En todo un novelón se ha convertido el proceso de dotación y puesta en marcha de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía, ubicada en el barrio Camilo Torres de Magangué.

El primer capítulo de este drama se evidenció en el mes de noviembre de 2015, cuando la Gobernación de Bolívar con “bombos y platillos” inauguró la moderna infraestructura, cuya construcción costó un poco más de mil 500 millones de pesos.

Hasta ahí todo era “color de rosa”. Pero surgió un gran problema. El ente departamental entregó ese proyecto cuando aún no estaban asegurados los recursos para su dotación, y mucho menos para su funcionamiento.

La trama continuó y se colocó más interesante con la entrada de un nuevo gobierno en 2016. El primer mandatario de los bolivarenses, Dumek Turbay Paz, se “lavo las manos” y crítico públicamente el proyecto de la URI, asegurando que presentó debilidades en su formulación.

Entre rifirrafes y vaivenes, ya transcurría el mes de mayo y nadie quería responder por esa obra, la cual empezaba a deteriorarse.

En otra de sus intervenciones, Turbay Paz cambió el discurso y respondió a las quejas dadas a conocer por algunos ciudadanos, aseverando que el avanzado estado de abandono de la Unidad de Reacción Inmediata era responsabilidad de la Fiscalía General.

Otro capítulo

Y como un buen dramatizado, la trama tomó un giro interesante cuando el ente acusador decidió tomar cartas en el asunto y comenzar el proceso para lograr el traslado de los funcionarios en Magangué a esa nueva sede.

Pero para que ese traslado finalmente ocurra, la Fiscalía envío a un grupo de ingenieros y arquitectos para que inspeccione las instalaciones y haga un diagnóstico sobre el estado actual de la infraestructura.

Aparecen nuevos dueños

Mientras que el proceso de inspección ocurría, este medio conoció que a la sede de la URI arribaron dos personas con escrituras, asegurando ser propietarios del predio donde fue construida.

“Hasta el momento no hemos recibido una notificación al respecto. Estamos atentos”, indicó Javier Amaya Contreras, jefe de la Unidad de Fiscalías seccional Magangué

¿Elefante blanco?

Aunque para algunos analistas y expertos resulta prematuro catalogar a la Unidad de Reacción Inmediata como un nuevo ‘elefante blanco’, es preocupante e irresponsable que la Gobernación de Bolívar en 2015 invirtiese importantes recursos, cuando no estaba claro sobre qué ente recaía la responsabilidad de dotar la estructura.

“Las instalaciones están en mal estado, hasta las ventanas se están cayendo. No entendemos como el gobierno departamental inauguró con bombos y platillos esas obras, cuando se sabía de antemano que no operarían”, dijo Juan Vergara López, habitante del barrio Camilo Torres.

Por lo pronto, los funcionarios de la Fiscalía de Magangué tendrán que esperar para laborar en una sede que en realidad facilite el acceso ciudadano a la administración de justicia, a través de la prestación permanente del servicio.

Este medio conoció que los equipos y herramientas requeridos para garantizar una atención ininterrumpida las 24 horas durante los 365 días del año, cuesta alrededor de mil 700 millones de pesos, pero hasta el momento esa suma no está garantizada.

viaradio

x

cuartavia play store

Festiweb