Lunes 11 Diciembre 2017

¿Sabía que Colombia está en la semana de la Transparencia?, la débil lucha contra la corrupción

El 9 de diciembre se designó por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional contra la Corrupción,   con el propósito de crear conciencia contra esta problemática que afecta a diversos sectores de la sociedad. El objetivo de este Día es promover mensajes, campañas y acciones que resalten la importancia de prevenir y luchar contra la corrupción a nivel internacional, así como también difundir el valioso papel de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción en este proceso.

En el marco del Día Internacional de la Lucha contra la Corrupción, que se conmemora el 9 de diciembre, la Secretaría de Transparencia de la Presidencia organizó la Semana de la Transparencia.

Pero Odebrecht, Reficar, los comedores escolares, Interbolsa, La Guajira, el cartel de los pañales, el ‘carrusel’ de la contratación, Estraval... La lista de casos de corrupción en Colombia parece interminable. ¿Qué está pasando?

La extensión y persistencia de las prácticas corruptas en el país demuestran que no se trata de un fenómeno ocasional y aislado, ni que es exclusivo de la política, sino que estamos ante tendencias profundamente arraigadas en la cultura que afectan los códigos morales más profundos.

La primera reacción ante este alud de corrupción es poner en entredicho la eficacia de los organismos de control y del sistema judicial. Pero aunque el papel de estas instituciones es muy importante, hay que notar que su actuación tiene ciertos límites y se reduce a los hechos cumplidos: estas entidades no hacen mucho en la prevención y poco o nada a la hora de combatir las raíces sociales del problema.

En la lucha contra la corrupción se han creado entidades para defender el dinero del estado y promover la transparencia como la Agencia de Defensa Jurídica del Estado, que entre 2012 y 2016 le ahorró al Estado cerca de 14 billones de pesos; la Agencia Colombia Compra Eficiente, el Sistema Electrónico de Contratación Pública (Secop) y la Tienda Virtual.

El gobierno nacional ha planteado varias propuesta para generar mayor transparencias en procesos de contratación y lucha contra la corrupción, como es que ese radicaron en el Congreso la Ley de Protección de Denunciantes, la Ley de Cabildeo, el Estatuto de Probidad, la Ley de Restricción de Beneficios Penales y la Ley sobre Contratación de Infraestructura.

“Además el presidente Juan Manuel Santos sancionó la ley para proteger los mecanismos de participación democrática, el Presidente precisó que la iniciativa castiga con prisión conductas que afectan los procesos electorales como la financiación de campañas con fuentes prohibidas por la ley y la violación de los topes o límites de gastos en las campañas.

Sobre el Proyecto de Ley de Probidad ataca la corrupción sectorial a través de mayores sanciones y competencias de intervención que pueden ejercer las Superintendencias, en tanto que el Proyecto de Ley de Protección de Denunciantes, que otorga medidas especiales para que las personas que denuncien actos de corrupción no sufran retaliaciones en su trabajo ni frente a su bien nombre.

Existes también múltiples intento por generar mayor transparencias a los procesos, la comunidad puede acceder, por ejemplo al Portal de Transparencia Económica, al Sistema de Información y Gestión del Empleo Público (SIGEP), el Sistema Único de Información de Trámites (Suit) y en materia regulatoria el Estatuto Anticorrupción, la Ley Antisoborno, la Ley Anticontrabando y el Decreto-Ley Antitrámites.

Así mismo, se crearon la Comisión Nacional y las comisiones regionales de Moralización, y la Comisión Ciudadana de Lucha contra la Corrupción; y la Secretaría de Transparencia.

Qué hacer de verdad

Desde luego, mejorar la actuación de las autoridades de sanción y prevención es muy importante. Pero es fundamental construir una moralidad ciudadana más amplia a través de enfoques de formación inteligentes con didácticas apropiadas para todas las dimensiones involucradas: socioeconómicas, cognitivas, emocionales y valorativas.

La corrupción es un tema que tiene mucho que ver con la cultura, con prácticas de permisividad y de relación con la ley que tienen siglos de maduración. En Colombia nunca ha habido frontera entre corrupción y astucia. El hecho de que ahora haya más reglamentaciones y se judicialice a los individuos no ha podido cambiar de manera radical la relación del pueblo con la ilegalidad, la viveza, el sentido de la oportunidad. Esto explica en gran medida tanto la corrupción política como nuestra tradición clientelista

Una causa estructural de la gran corrupción es que hay unas puertas giratorias entre lo público y lo privado: mucha gente viene de lo privado a ‘surfear’ en lo público y, mientras lo hace, paga favores. Y cuando vuelve a lo privado dice que lo público es ineficaz y hay que privatizarlo. ¿Por qué? Porque muchas veces los altos cargos del Estado vienen de unas ciertas familias que tienen ciertos negocios. También llama la atención que los corruptos más importantes fueron a universidades de élite. ¿Qué valores les están transmitiendo?

Para un gran número de ciudadanos, el Estado es un tercero con recursos ilimitados que provee beneficios por los cuales hay que competir. El hecho de que el Estado sea el principal empleador y contratista, así como la existencia de programas focalizados, han contribuido a promover esta visión. Dejar de ver al Estado como botín implica romper con este imaginario y entender que los recursos son limitados, que son los contribuyentes los que proveen estos beneficios y no un ente abstracto

viaradio

x

cuartavia play store