Lunes 11 Diciembre 2017

Son muchos los colombianos que encendemos en la noche del 7 y la madrugada del 8 de diciembre las tradicionales velitas o faroles de colores, pero muy pocos saben por qué prendemos estas luces.

El Día de las Velitas o Noche de las Velitas, festividad que ilumina la mayoría de calles y casas de todo los rincones del país, tiene un significado religioso, en esta fecha se conmemora a la inmaculada concepción de la Virgen María.

Todo se remonta al 8 de diciembre de 1854 cuando el Papa Pío IX definió, con la Bula (documento pontificio), la absoluta proclamación de ese día como el de la madre de Jesús frente a miles de peregrinos que fueron a la plaza de Roma a participar de una vigilia. Allí, los creyentes encendieron velas en un ambiente de oración.

El dogma proclamado esa noche por el sacerdote Pio IX fue así: “La misma santísima Virgen fue por gracia limpia de toda mancha de pecado y libre de toda mácula de cuerpo, alma y entendimiento, y que siempre estuvo con Dios, y unida con él en eterna alianza, que nunca estuvo en las tinieblas, sino en la luz”.

Desde ahí, en todo el mundo se encendieron velas y antorchas, en agradecimiento a la mujer que llevó en su vientre a Jesús, la cual no tenía pecado sino que era luz, por eso la tradición de encender velitas y faroles.

Sin embargo, algunos no conocen esta connotación espiritual y se toman este fecha como una fiesta de música y trago, perdiendo así el verdadero valor del Día de las Velitas.

Finalmente, esta tradicional fecha marca el principio de las fiestas navideñas en el país, donde las luces son símbolo obligado y la unión familiar debe primar.

viaradio

Las 20 de Vía Radio

x

cuartavia play store