La Cuarta Via

La Reforma tributaria o el spoiler de una película que ya conocemos

Un país que se quedó viviendo en un bucle histórico, hace falta más allá de un discurso para salir de él

En la Cuarta Vía

El debate nacional se centra en la reforma tributaria presentada por el gobierno Duque al Congreso de la República, a pesar que él insiste en llamarla Ley de Solidaridad Sostenible, para la gran mayoría de los ciudadanos de a pie es una cuchillada al bolsillo de todos.

Existen las posiciones de respaldo a la propuesta gubernamental, sobre todo los economistas, discursivos por el alto déficit en las finanzas, trastocadas por la pandemia y el rescate subsidiario que se ha tenido que afrontar, Colombia gastó un equivalente del 4,1% de su Producto Interno Bruto en medidas de rescate, y también están los que la rechazan por diversos motivos, entre los que la consideramos una solución sin alternativas, fijada únicamente en el recaudo tributario sin ambición y profundamente conservadora a una tradición de posición política sin aspavientos.

Siempre ha existido una mayoría que se impone, alentada desde una clase política arribista y un sector económico pertrechado en sus intereses, para los que no hay más salida en esta crisis que mantener todo igual, tributos para solventar los gastos del Estado, representado en una escalada subsidiaria social y para beneficiar, supuestamente a la población más vulnerable.

Una regla, un discurso, un motivo y una salida facilista, e intentar concentrar todos los esfuerzos en el “equilibrio y la estabilidad”, pero creo sinceramente que Colombia necesita un mayor reto, una verdadera y profunda transformación de su visión, sobre todo porque los tiempos lo exigen, esa formula tradicional sirvió en su momento, pero se va evolucionando y el Estado también necesita evolucionar y focalizar su productividad para amoldarse a los nuevos tiempos.    

Hoy, deberíamos estar visionando la construcción de un nuevo Estado que implica también cambiar las reglas tributarias del país, ser incluso más ambiciosos, pero los cambios dan miedo, sobre todo cuando no hay claridad de cómo, cuándo y con quien deberíamos pensar en ello. La historia y el presente así nos lo dice.   

Una ambición que debiera incluir rotundos cambios políticos, administrativos, sociales y económicos, cambios definidos para unas metas claras y un país diferente, proponer eso, es el discurso que hay que alentar, pero insisto, no como sofisma populista sino a la necesidad de liderar un consenso de país, esa ambigüedad y pequeño limite de discursos a veces dan miedo, sencillamente ¿a quién se lo creemos?

Un deseo utópico, casi de propaganda politiquera, que se estrecha con la realidad de resolver lo inmediato, conseguir la plata para financiar lo que ya está, igual a reforma tributaria, en este campo no hay una regla máxima o una formula matemática, o un nobel económico que nos resuelva los problemas del país, discutir la forma y no el fondo es la perspectiva que queda.

En ese plano, también pensar en tributos a servicios esenciales es un exabrupto, también aquí hay alternativas a considerar con servicios no esenciales que se podrían tocar, igualmente la apuesta debería ser preservar las cadenas esenciales que nos proyecten en productividad, competitividad, innovación y tecnología para el campo, la educación y la ciencia. Lo demás se podría tocar como también la de afrontar decisivamente la ilegalidad, la evasión y la corrupción.

Salvaguardarse de un tributaria es casi imposible, pero definir que priorizamos si se puede hacer, en este contexto el debate esta abierto, lo malo es que caerá en el terreno de la política electoral, y ahí no hay nada que hacer, desde ya es una victoria a los populistas y un golpe de opinión muy favorable a los discursos tras el voto, es lo mismo, es lo que venidos haciendo década tras década con distintos nombres, así que está reforma tributaria, o Ley de Solidaridad Sostenible, es lo mismo de lo mismo, el debate es lo mismo de lo mismo, un cuento conocido para un spoiler de la vida política de este país, síguenos esperando por la utopía que requiere el país.  

Quizás te interesa...

desde mayo espera...

Click to inspect, then edit as needed.

Click to inspect, then edit as needed.

¿Quieres comentar la nota?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *