La Cuarta Via

¿Qué podemos esperar de Petro?

En la Cuarta Vía

Por Bernardo Ramírez del Valle

Anoche fui invitado a participar en un novedoso foro virtual denominado “Somos Magangué, Somos Región”, liderado por el periodista Joseph Roenes, que giró en torno a la pregunta “¿qué podemos esperar de un gobierno de Gustavo Petro? Empero, más allá de esa pregunta central, me llamó la atención una en especial y fue de si los cambios que propone PETRO pueden considerarse como “drásticos”, es decir, si esos cambios van a cambiar de raíz el actual modelo de organización política, económica y social de Colombia.

Al respecto respondí que, en mi opinión, las reformas que propone PETRO, antes que pretender romper de un solo tajo ese modelo organizativo, apuntan hacia un ajuste consensuado y progresivo del mismo en el corto y mediano plazo, entendido éste como una “reinvención” institucional, económica y social del Estado traducida en un cambio planificado, sistemático, coordinado y asumido que busca reducir las enormes brechas de desigualdad social que padecemos y consolidar la paz.

Al respecto vale anotar que, en las últimas décadas del siglo XX, ante el fracaso del neoliberalismo como modelo de desarrollo económico y social, se ha producido una revaloración de las instituciones como principal soporte, no solamente de la democracia y los sistemas políticos, sino de las demás superestructuras de la vida social, económica y cultural de un país. En efecto, ante el fracaso de los actores del mercado capitalista para garantizar la estabilidad y legitimidad de los regímenes políticos neoliberales, por los altos índices de pobreza, miseria y descontento social que produjeron, se ha abierto el escenario a una nueva interpretación institucionalista que reivindica el papel de las instituciones gubernamentales en la conducción de la economía y de la sociedad en general. En este sentido, la pregunta a responder es: ¿las instituciones importan? La respuesta es y seguirá siendo: sí, si importan.

No obstante, las instituciones deben adaptarse a los tiempos para que sigan siendo lo que son: estructuras y reglas de conductas que administran y regulan la vida de los seres humanos, una vida en permanente transformación. Esta cuestión responde a la famosa expresión gatopardiana de que “las cosas deben cambiar para que sigan siendo las mismas cosas”, planteada por Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957) en la famosa obra “Gatopardo”, contradicción aparente que debe ser interpretada en sentido positivo de que EL CAMBIO, en este caso político, económico y social, no solo debe afectar la parte superficial de las estructuras de poder, sino también su contenido, conservando intencionadamente el elemento esencial de estas estructuras.

Al respecto, una cuestión fundamental para este análisis, desde la teoría neoinstitucionalista, es determinar la manera cómo puede producirse ese CAMBIO POLÍTICO, ECONÓMICO Y SOCIAL que propone PETRO. Para los neoinstitucionalistas históricos, las instituciones pueden cambiar por medio del aprendizaje que generalmente surge de las experiencias; mientras las instituciones siguen su propio rumbo, estas experiencias pueden ser tomadas de otras instituciones o de los cambios en el ambiente. En concepto de Guy, las instituciones deben ir ADAPTÁNDOSE en el tiempo. Así, si las decisiones iniciales tomadas por los creadores de una política o institución son inadecuadas, las instituciones deberán encontrar algún medio para adaptarse a sus nuevos ambientes, o dejarán de existir.

Por su parte, desde el neoinstitucionalismo sociológico, el cambio en las instituciones debe darse de manera funcional, a través de procesos de institucionalización o desinstitucionalización, que pueden consistir en: i) agregarles más roles o funciones a las instituciones existentes; ii) la adaptación a los marcos normativos y las tareas que deben cumplir y iii) la eliminación de las instituciones existentes y creación de nuevas que respondan a los problemas actuales.

Por otra parte, si por “institución” debemos entender lo que se instituye, crea o funda, por “reinvención” debemos tener lo que se reinstituye, recrea, o refunda. Justamente, PETRO pretende reconstituir, recrear y/o refundar instituciones que en Colombia dejaron de funcionar y generan hambre, guerra y muerte. Se trata, entonces, de reformar las instituciones existentes y crear nuevas que contribuyan a hacer de Colombia una Potencia Mundial de la Vida.

#BernardoRamirezdelValle¿quepodemosesperardePetro?…

Quizás te interesa...

¿Quieres comentar la nota?

Una respuesta

  1. De Petro podemos esperar sin miedo lo mejor,!! No podemos permitir mas miseriaen nuestro pais. Hay que pensar en nuestros hijos y nietos, dejemos el egoismo, con nuestro mismo pellejo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

queremso conocer tu opinión

Entra y deja conocer tu opinión acerca de los temas públicos más relevantes en este 2021en Magangué, espera el especial el próximo 16 de enero